La Muerte: Un Amanecer, de Elisabeth Kübler-Ross

It’s time that we started believing
we’ve all got a place in the world
so why can’t we harness the feeling
that lies deep inside of us all?

No violence, no hate, no pain, no enemies
just peace, unity, tolerance and love

(The Beloved)

Bueno pues un libro más de la “cosecha” de mi mujer (Coach para Familias – Reyes Rodríguez), que enlaza perfectamente con el último libro que os he recomendado (Amar sin Sufrir, el libro de los hijos). Si aquel hablaba de cómo llegamos a esta vida, la material y positivamente demostrable y de cómo podemos mejorar nuestra “estancia” en ella siendo coherentes con su propósito verdadero, este nos habla de cómo la abandonamos y también de toda la existencia que la envuelve e ignoramos.

Rodri recomienda… “La Muerte: Un Amanecer”, de Elisabeth Kübler-Ross en Casa del Libro.

El tema central de la obra es anunciar que hay vida después de la muerte y que somos mucho más que nuestro cuerpo físico demostrable, que no es más que un envoltorio para esta vida. Nuestro yo se compone de físico, emoción, mente y espíritu. También describe cómo son los primeros “momentos” al atravesar al “otro lado”. Los pongo entre paréntesis porque en ese plano o dimensiones, no hay espacio ni tiempo. Siempre según la autora y muchas otras creencias y filosofías que yo ya conocía.

Seguro que estas teorías las conocéis de sobra y si sois creyentes o agnósticos es posible que se parezcan mucho a las vuestras propias. Lo original, genial diría yo de esta autora, es que, siendo corto pero autobiográfico, describe como siendo ella (médica) originalmente escéptica – agnóstica, de repente se vio acompañando a moribundos en un hospital de Nueva York en sus últimos momentos de vida. No era el trabajo que ella hubiera querido en esos momentos, pero como tenía una vocación de ayuda al más necesitado, se dedicó a darles compañía y hacérselo lo más llevadero posible. Pronto le picó la curiosidad con una serie de comportamientos que observaba en ellos sistemáticamente poco antes de expirar: la paz, la solemnidad, el cese de cualquier sufrimiento y la supuesta presencia de guías espirituales que les acompañaban (ángeles, seres queridos ya fallecidos, entidades superiores cada cuál según su religión). Y todo esto era igual para todos independientemente de edad, entorno cultural y económico, nacionalidad, religión concreta o ausencia de ella.

Rodri adquiere su bibliografía en y recomienda… en Casa del Libro.

En particular lo que más le llamó la atención fue lo narrado por personas que eran revividas o volvían a la vida, después de dárselas por clínicamente muertas por un corto espacio de tiempo. Estas personas contaban cómo de pronto se veían en un cuerpo distinto del físico, con todas sus capacidades intactas (si eran ciegos, podían ver, si les faltaba una pierna la volvían a tener, etc.), “flotando” sobre su cuerpo físico perceptible por los demás. Cómo se percataban de todo lo que pasaba alrededor de este. Y también cómo eran “recibidos” por sus seres queridos fallecidos y otros guías espirituales (aquí cada cual, según sus creencias, los cristianos ven a Cristo, especialmente los niños, los católicos también a María, muchos a los ángeles, los ateos sólo a sus seres queridos). Después el consabido túnel de luz y el pasaje por un tránsito de pura belleza hasta la luz y el Amor en estado puro. Esto los que “volvieron” para contarlo, siempre contra su voluntad más inmediata, pero que tenían que cumplir algún propósito aún.

Los creyentes no necesitan pruebas para entender qué quiere decir todo esto, en todo caso refuerza su fe. Pero resulta que Elisabeth no lo era y además era una científica muy galardonada. Así que se propuso recoger todos los datos que pudiera y analizarlos de la manera todo lo científica que se pudiera.

Constató todo lo que ya os he contado, que todos contaban esencialmente lo mismo y también que conocían de sobra si sus seres queridos habían fallecido ya (accidentes múltiples…), aunque no se les hubiera dicho materialmente (porque les estaban esperando al otro lado). Que ciegos de nacimiento, describían colores a la perfección (volviendo a ser ciegos de vuelta a su cuerpo físico), sordos de nacimiento sonidos, etc. Algo que sería imposible atribuir a una proyección de deseos.

Así que la Doctora Kübler-Ross llegó al convencimiento que la vida después de la muerte, es una realidad científica, no sólo una creencia y que su tránsito sucede de una manera concreta. Ella lo describe con el símil del capullo (vida actual) y la mariposa (vida en el más allá). Finalmente sentencia que “la muerte no existe”. Ella misma ha tenido experiencias místicas y encuentros con fallecidos muy determinantes y entiende que le ha sido encomendado anunciar esto a la humanidad. Y la clave es que debemos reorientar nuestras vidas a operar sólo desde el amor incondicional (¿os suena?)

Después de leer este librito podéis:

  1. Pensar que es tal y como ella lo cuenta
  2. Que ella cree que dice la verdad, pero que tanto sus experiencias como las recogidas se deben a fenómenos psicológicos en el umbral de la muerte
  3. Que los moribundos se inventaron todo según un patrón conocido
  4. Que se lo ha inventado todo (en este caso muchos de sus confidentes que después vivieron años habrían salido a desmentirla “yo no dije eso…”)

Pero no que no es una narración coherente y formalmente científica. Aunque por supuesto, no puede ofrecer datos verificables y comprobables de que todo esto es así, no en nuestro universo perceptible y procesable por nosotros humanos de La Tierra, de tres dimensiones más el tiempo, materia y energía.

Es una obviedad, pero muchos de sus compañeros (médicos, científicos) que antes la aplaudían, empezaron a darle de lado cuando empezó a transitar esta senda. Ellos se lo perdieron.

Si os interesan un poquito estos temas ¿a quién no le interesa saber si puede ser inmortal? Os recomiendo esta obra definitivamente.

Rodri recomienda… “La Muerte: Un Amanecer”, de Elisabeth Kübler-Ross en Casa del Libro.

I tried to live my life without you
and I always remember the time we shared

I wanna thank you for the time
You guided me through my life until now
I wanna thank you for your love
That makes my life complete

(Blutengel)

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About jocilesferrer

Ingeniero Telecomunicación. Europeo, español, extremeño-aragonés. Liberal, cristiano. La ola es el mar