Las fuentes de la fe: 5 – Razón

(Antes de empezar a leer, si no lo has hecho ya, tal vez prefieras comenzar por el primer capítulo de esta serie: Las fuentes de la fe: Introducción y 1 – Sentimiento – El blog de Rodrigo JOCILES FERRER)

I wanna thank you for the time
You guided me through my life until now
I wanna thank you for your love
That makes my life complete

(Blutengel – Complete)

Pienso que la razón es desde luego una fuente muy válida para llegar a Dios, aunque requiere del buscador cierta voluntad y predisposición a encontrarle. Por la razón positivista empirista, se puede llegar también a la conclusión de su no existencia, por la falta de demostración concreta ajustable a una fórmula matemática y a un experimento reproducible concretos. No obstante, la razón, combinada con un poco de sentimiento de sobrecogimiento ante la belleza abrumadora del universo y de confianza en la experiencia histórica de otros creyentes, puede ser una fuente bien sólida para llegar a ser y mantenerse como creyente.

No es posible demostrar por el método científico la existencia de Dios, tampoco su ausencia. Sin embargo, hay ciertas preguntas, las finales sobre la física del Universo, que no tienen respuesta científica clara, al menos por el momento y yo estoy convencido que jamás la tendrán desde ese punto de vista: Qué había antes del origen de este Universo (sin entrar siquiera a cómo y si tendrá un fin), de dónde salen este Universo mismo y las leyes de la física que lo sustentan. Añadamos otra, por qué la materia y la energía se han concretado en vida (inteligente…) al menos en el planeta Tierra. Hay respuestas conocidas para el cómo, los ingredientes necesarios y cómo combinan, pero no el por qué, más allá del azar. Y en el universo no hay casualidad (aunque esto sea aparente), sino una causalidad integral de infinitas fuentes, tantas que no podemos rastrearlas, pero que nosotros no seamos capaces no quiere decir que no estén. Y no hace falta añadir más. Todas las que no podemos responder los arrogantes científicos se reducen a estas, creo. He oído a científicos o personas con punto de vista científico decir que no tiene sentido hacerse esas preguntas, ya que la ciencia no puede responderlas, incluso pretender “prohibir” su formulación, que es cosa de “creyentes”, apuntar que es cuestión de tiempo que las respondamos (esta actitud sí me parece muy aceptable). Esa actitud de eludir la pregunta me parece un no saber perder y muy poco científica.

Hay una forma racional sencillísima de dar respuesta a esas preguntas: Dios, el Creador, lo ha dispuesto así y tenemos que aceptar que hay muchas cosas que no podemos percibir ni comprender, pero que existen. Esto antes de adscribirse a ninguna religión que concrete a ese Dios. “Dios es quien escribió las leyes de la física y generó la materia y la energía y dispuso que se concretara en vida” punto.

Algunas disquisiciones

Yo era un niño que crecí con unos padres que no eran religiosos, ateo y agnóstica por aquel entonces diría yo. Que tampoco estaba a favor ni en contra de la iglesia. Aunque algunas normas o costumbres católicas les parecían abiertamente “chorradas”. No obstante, en mi entorno familiar y vecinal sí había mayores creyentes, religiosos y lo normal es que a muchos de mis amigos y conocidos les “obligasen” a ir a misa, hacer la comunión, etc. Esta gente era la que alguna vez me hablaba de Dios, cada cual desde su punto de vista.

Cuando iba a cumplir nueve años hice la primera comunión, sin la oposición ni el apoyo de mis padres, excepto para lo que era la celebración en sí, sin problema. Por aquel entonces los niños nos auto gestionábamos mucho más que ahora mismo, los padres intervenían poco o nada en el cole, la calle, los amigos y por supuesto, la iglesia, sobre todo mientras todo fuera teóricamente bien.

Como iba diciendo, no había problema en que yo fuera a misa y después de la comunión continué yendo los domingos con un amigo, durante unos meses. No obstante, se hacía raro que tus padres nunca te acompañaran ni te hablaran de aquello, excepto para decirte que ellos no creían si preguntabas (lo cual era sinceridad absoluta). Y sí que recuerdo alguna ocasión de vacaciones en que lógicamente pedí que entraran conmigo en alguna iglesia para asistir a misa y ahí sí hubo oposición, en concreto de mi padre, como si el lugar “quemara”.

Cuando yo ya tenía diez años, una noche, volviendo del pueblo de mi padre, este me dijo literalmente “pero tú crees Rodrigo, que Dios es un señor con barbita”, estrictamente creo ahora que Dios no es, o es mucho más que “un señor con barbita”, pero lo que yo entendí que quería decir mi padre es que el cristianismo era un “cuento chino”. Me sentí muy triste y un gran vacío, pero de la noche al día empecé a funcionar y a asumir que era ateo. Al fin y al cabo, era lo que iba en sintonía con mis padres. En el entorno (cole, vecindario…) siempre era como un bicho raro, al menos hasta que llegué al instituto con ese tema, pero la verdad que nadie jamás me trató mal por ello. Simplemente yo me quedaba aparte de todo aquello y en paz. Como ya he ido contando y aún no he terminado, fui recuperando la fe. Quedó en mi una chispa que es que Jesús y La Virgen, siempre “me cayeron bien”, al menos como los personajes que representaban y eso nunca nadie lo pudo borrar.

Ahora, se da la situación inversa, vuelvo a ser el bicho raro entre mucha gente que antes eran creyentes cuando yo no y ahora no lo son y viceversa. El caso es ser la oveja negra, jaja.

Mi padre, era de los pocos ateos auténticos que he conocido, no resentidos contra el cristianismo, la iglesia, un Dios, al que no han entendido, sino simplemente “que no lo ven”. Y cuando no ves algo y realmente crees que es un cuento, respetas a los que sí dicen verlo. Como a los que tienen aficiones que a ti no te van. El caso que desde hace unos años tengo serias dudas de que lo sea, cada vez me habla más del asunto y veo que ya no afirma, sino que (se) pregunta. Les he regalado (a los dos) unos libros sobre metafísica y fe, él se los ha leído enteritos, he incluso subrayado y anotado, bien, bien… Tal vez sea yo un buen cable conductor al menos, si no convincente por mí mismo…

Hawking

(científico al que admiro) cree haber demostrado que Dios no existe, porque no lo necesita en ninguna ecuación de las que describen todo aquello que podemos percibir, procesar y parametrizar nosotros, humanos de La Tierra. Es decir, el Universo podría llegar a explicarse por completo sin contar con Dios, según él. Nuestras capacidades son poderosas, no obstante, no marcan el límite de lo que un ser inteligente y consciente puede llegar a conocer y entender. No somos omnipotentes ni omniscientes. Hay aspectos de la realidad más allá de las cuatro dimensiones que se nos permite percibir nítidamente y de lo que podemos parametrizar en una ecuación, es más, de lo que nuestro maravilloso cerebro puede llegar a comprender. Al menos yo así lo creo (e incluso percibo). Si os interesa el pensamiento de Hawking, os remito a mí mismo:

https://jocilesferrer.com/2019/11/25/breves-respuestas-a-las-grandes-preguntas-de-stephen-hawking/

Justo tras haber escrito estas líneas me ha llegado esta publicación muy interesante a la que os recomiendo echar un vistazo:

https://www.investigacionyciencia.es/noticias/por-qu-nuestra-improbable-existencia-no-apoya-la-idea-del-multiverso-19443?fbclid=IwAR2-29UYv3bKHSJY4WLE2NFJq4P0h-WIrL4l9rmlpoh9pB-qzro1VH57Wow

De ella os extraigo el siguiente párrafo: “Existimos y somos criaturas vivas. Por tanto, las leyes fundamentales que gobiernan nuestro universo han de ser compatibles con la existencia de vida. Sin embargo, a medida que los científicos han ido estudiando dichas leyes, han descubierto que la probabilidad de que estas permitan la aparición de vida es astronómicamente baja”. Me llama la atención, pero a un tiempo comprendo (no podrían hacer otra cosa) cómo los científicos se devanan los sesos para encontrar explicación a la existencia, la configuración del universo y en concreto a la vida y la conciencia, “sacando a Dios de la ecuación”. Algo que de momento nadie ha conseguido. Y mi opinión es que jamás lo conseguirán. Es la broma de Dios, al que parece encantarle que vayamos descubriendo el funcionamiento del Universo, dentro de las capacidades potentes, pero no ilimitadas que nos ha dado. Llega un momento en que nuestra inteligencia y nuestros sentidos, encuentran su límite. Simplemente no pueden ir más allá. En esto pienso que Hawking está muy equivocado, bueno en estos momentos ya habrá salido de su equivocación felizmente hace un tiempo, porque ya pasó al otro lado. Para mí lo que he puesto entre comillas es una prueba de fe desde la razón. Estoy seguro de que no he convencido a ni un solo ateo que haya leído esto. Espero al menos haberles hecho pensar y tal vez haber ayudado a algún agnóstico o creyente tibio.

Gracias por leerme y por vuestro interés, podeis continuar aquí con el siguiente capítulo de esta serie “5 – Razón II”: https://jocilesferrer.com/2021/08/08/las-fuentes-de-la-fe-5-razon-ii/

También me permito recomendaros un librito que he publicado hace poco:

Cuaderno “Pueblos Prehistóricos de Iberia” – El blog de Rodrigo JOCILES FERRER

Una respuesta a “Las fuentes de la fe: 5 – Razón

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

About jocilesferrer

Ingeniero Telecomunicación. Europeo, español, extremeño-aragonés. Liberal, cristiano. La ola es el mar