La forja genética de Europa

De Carles Lalueza-Fox.

Edicions de la Universitat de Barcelona, 2018.

Un resumen muy bueno de la formación genética de Europa, con los tres componentes que la mayoría interesados en estos temas ya conocéis:

1. Los mesolíticos (WHG), morenos de ojos azules, como los hombres de La Braña U5 y U4 maternos en toda Europa, de quienes desciendo por línea materna (U5b2a2). Estos sin embargo provienen tardíamente de Oriente Próximo y el oeste de Asia y tiene escasa continuidad con las poblaciones de la glaciación.

2. Los Primeros Campesinos Europeos (EEF), venidos de la parte occidental del Creciente Fértil (actuales Siria e Israel), descendientes de los natufienses, por dos caminos, el costero mediterráneo y Danubio arriba. De pelo y ojos oscuros, pero los primeros con piel clara para compensar el descenso proteínico. Estos también se expanden hacia el norte de África. No me cabe duda de que hablaban (proto) afroasiático.

3. Los famosos esteparios, que irrumpen desde lo que ahora son Rusia occidental y Ucrania, entre los que creo que se constatan los primeros individuos «rubios». Estos descienden a su vez de Cazadores del Este (EHG) y del Cáucaso (CHG) y también arrastran el componente neolítico oriental del creciente fértil en su genética (actual Irán), que no entra como tal en Europa por el Bósforo, según el autor y sí se expande hacia la India y de algún modo hacia las estepas pónticas. Este último componente previo iránico campesino, sería para mí el origen de las lenguas indoeuropeas. El misterio es que parece que su genética a los esteparios llega sobre todo por vía materna. La cuestión es que los esteparios son mayoritariamente R1b y R1a paternos (yo mismo soy un R1b-P311) y remotamente provienen de la zona de los montes Altai. El autor los da por portadores a occidente de las lenguas indoeuropeas y quizá sea cierto a la altura del vaso campaniforme, que refluye hacia Iberia como cultura, pero con nuevos genes (en torno a 2200 aC). Cuatro siglos antes han irrumpido en las Islas Británicas, en ambos casos sustituyen masivamente a los linajes previos paternos, aunque es más acusado en las islas. Estoy totalmente de acuerdo con el autor en que estos son los portadores de las lenguas (proto) célticas.

Con lo que no puedo estar de acuerdo es con que el euskera sea un remanente neolítico. La zona donde se habla es quizá la de mayor concentración de R1b de Europa, desde luego de España, parece enigmático que unos varones dominantes dejaran su lengua para hablar la de las mujeres sometidas, que además hablarían afroasiático y no una lengua euroasiática. La llegada de los hablantes de esta lengua, además, parece muy posterior al calcolítico, cercana ya a las guerras púnicas, así que sus hablantes, debieron de permanecer varios milenios más en los confines euroasiáticos. En fin, a resolver por lingüistas y genetistas, no me extiendo más.

Para la edad del bronce (segundo milenio aC), los componentes fundamentales genéticos de Europa ya están fijados. No se vuelven a producir migraciones, sustituciones y remezclas de la envergadura de estas tres. Actualmente todos tenemos en Europa los tres componentes en diferentes porcentajes (ancestría sumal, la suma de “todos tus antepasados”, diferente de los linajes materno y paterno que te entroncan directamente por cada línea con una mujer y hombre concretos), el 1 tanto más cuanto más al oeste y el norte, el 2 cuanto más hacia el Mediterráneo y el 3 más hacia el este y el norte. En mi caso, tengo más o menos 1/3 de cada, así que sería un “centroeuropeo genético”.

El autor lo cuenta de manera muy amena dando la información a partir de sus diferentes experimentos y descubrimientos, pues es un profesional del asunto en primera línea, lo que le da total credibilidad. Por lo visto es primo de primos míos (aragoneses) y tiene un humor que me recuerda mucho a mi familia materna. Lo que personalmente echo en falta es un mayor orden cronológico y sistematización respecto de los resultados, pero es manía personal que puedo solventar extrayéndolos a una tabla espacio – temporal. El último capítulo es un resumen – recopilación.

Si os interesan estos temas os lo recomiendo mucho, además es cortito y se lee rápido.

Gracias por leer. Si estos asuntos del pasado y de nuestros ancestros os resultan interesantes, os recomiendo que os paséis por mi cabecera de artículos relacionados:

https://jocilesferrer.com/iberia-mitica/

Aunque por supuesto, estais invitados a bucear por todo el blog.

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2 respuestas a “La forja genética de Europa

  1. Con todo lo que supone la genética, es aconsejable también echar un vistazo a los grupos de sangre. ¿Porqué comparten más de 90% de los españoles grupos de sangre con los beréberes si la genética no indica que viene de la presencia de los moros históricamente? No ha habido estudios comparando datos entre grupos de sangre y la ADN suficientes hasta hoy.

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    1. Gracias Dominic. Si te refieres a grupos sanguíneos (A+, etc), están obsoletos desde mediados del siglo XX como parámetros de clasificación genética, poco o nada tienen que ver con ello y dan resultados confusos, como que un grupo mayoritario en Alemania, lo sea también en el centro de África. Los bereberes y otros habitantes del norte de África comparten bastante de genética con los europeos mediterráneos y del arco atlántico (aunque no es la coincidencia primaria, que en el caso de Iberia, lo es con el resto del arco atlántico, Francia, Islas Británicas, oeste de Alemania y norte de Italia). El motivo es que la expansión neolítica primera, desde el creciente fértil occidental (canaan) lo hizo costeando por Europa y a pie por la costa africana norteafricana, llevando los mismos genes, por dos vías distintas, pero no es que saltaran (salvo excepciones) en un sentido u otro del estrecho. Además hay otra aportación, esta sí cruzando el estrecho, anterior, mesolítica, la cultura capsiana, que huye del sáhara desecado, estos genes se han detectado hasta en Escocia y son muy parecidos a los posteriores neolíticos. No obstante, esta gente a su vez, habría bajado desde Iberia durante el máximo glacial. La aportación de la época de dominación islámica en términos de porcentajes genéticos es ínfima comparada con la neolítica y fue llover sobre mojado. El norte de áfrica no recibe los genes esteparios y cazadores-recolectores del este «de vuelta» a partir del calcolítico (salvo excepciones), ahí radica la diferencia.

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About jocilesferrer

Ingeniero Telecomunicación, Defensa. Escritor, músico, deportista, científico y filósofo. Católico, liberal-demócrata.